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lunes, agosto 31, 2009

¿Tan difícil es entenderlo?



We are all one” (Todos somos uno) es un vídeo que a estas alturas, no debería hacernos falta. No narra nada nuevo, ya deberíamos saberlo. Posiblemente, la gran mayor parte de nuestra sociedad lo sepa, probablemente le dé exactamente igual. Hasta ahí hemos llegado, en nuestra insistencia en "evolucionar" y alejarnos del mono y de las civilizaciones antiguas. Incapaces de ver que ellas eran mucho más sabias y ecuánimes, más equilibradas, que la nuestra.

Y a los que vamos despertando, nos han atado de manos, para asegurarse de que no desestabilicemos lo instaurado. Pero me pregunto si las ataduras son reales o sólo nos atan porque así lo permitimos...

El vídeo está narrado por dos ancianos indios: el Jefe Oren Lyons, un importante activista de derechos indígenas y líder espiritual y jefe de la Nación Onondaga, y Floyd “Red Crow” Westerman, músico de Dakota, activista y actor.

El texto corresponde a una profecía de los nativos americanos, las imágenes pertenecen a Planet Earth, la la serie documental premiada de la BBC, y la banda sonora es de la película Patch Adams.

Yo he llorado mucho viéndolo.

No soy una ecologista sensibloide (que por otro lado, merecen mucho más respeto que casi cualquier integrante de nuestras actuales, tribus urbanas...). Estoy a punto de finalizar una carrera universitaria de las más difíciles, Biología, cuyo nombre ya indica que se trata de algo básico, en lo que todos deberíamos ser más duchos: el conocimiento de la Vida (lo vivo) ¿qué hay en este mundo que nos incumba más?. Estoy a vueltas de mucha misera, dureza y tristeza. Y soy muy consecuente con mis ideales, pero menos de lo que debería. Juzgo a los demás, justo después de juzgarme a mí, nunca antes.

Y no me vale con poner mi granito de arena, quiero juntar un saco y tirárselo a la cabeza a alguien que lo merezca. ¿Os contentais vosotros con el granito? ¿Estamos despiertos y no vamos a hacer nada más que contemplar como los demás siguen destrozándolo todo, sin derecho alguno? Querer hacer algo más y cambiar el mundo no es sólo cosa de jóvenes... es cosa de valores, nobleza y coraje. Si dejas que los años te quiten eso, eres tan malo como el resto y te habrás hecho un daño a ti mismo, que nadie, salvo tú, podrás reparar. Habrás perdido el tiempo, tú tiempo y el de aquello y aquellos a los que amas. Y me fallas a mí, que soy tu familia.

Porque todos somos familia, todos somos Hijos de Gaia.

Ya está bien de lamentarnos, vamos a luchar por lo que creemos. Recuperemos la dignidad.

Vuelve a ver el vídeo y si no lo has hecho, llora. Porque si bien es triste lo que es capaz de hacer el ser humano, lo más triste y vergonzoso es que nosotros, que nos entristece, lo sigamos permitiendo.

Un plus:





¿Cuál es la puñetera necesidad de hacer esto? Usar máquinas eléctricas para dejar hechos un muñón raquítico los árbolillos ya raquíticos y pequeños de San Vicente del Raspeig... Y después recoger con otra máquina eléctrica los despojos... ¿Es que sólo yo lo veo absurdo? Eso no es podar... podar era un arte, una sabiduría antigua para "ayudar a crecer" a los árboles. Eso es no permitírselo y encima gastar, gastar, gastar... de todo menos esfuerzo. ¿Que dá trabajo, ahora que tanto lo necesitamos? Más trabajo daría una poda seria, donde quien sabe enseña al que no y donde lo que se le retira a un árbol, con el respeto y veneración que merece cada árbol, se recoge a mano, con paciencia y cuidado.

¿En qué tipo de lugar queremos vivir? Yo, desde luego, en éste no.


Nota: gracias a El blog alternativo, por difundir el vídeo y así hacérmelo llegar. Un saludo desde aquí.

jueves, agosto 06, 2009

Me cago en la leche...

¿Qué nos muestran?


¿Qué no?


No os da la impresión de que, lejos de sentirse insultada por semejante tomadura de pelo e infravaloración de nuestra capacidad crítica, nuestra sociedad prefiere desayunar cada mañana viendo el rostro de una vaca feliz, pastando en un campo verde de cielo inmaculado, antes que hacierlo frente a la dura y cruel realidad...

No les decimos la verdad a los niños porque podría herir su sensibilidad, tan frágiles e inocentes ellos. ¿Y cuando crecemos tampoco queremos verla? Pobres e inocentes seres humanos, qué poco tiempo tenemos en esta vida para disfrutar... ¿cómo vamos a amargarnos ese poco tiempo a posta? Mejor cerrar los ojos a la verdad... mejor evitar pensar, no vayamos a sentirnos miserables, egoístas e insensibles... nosotros, que lloramos con Bambi, cada vez que la vemos.

Desde luego qué vergüenza. Os ofrezco un poco de la verdad, para que al menos, cuando veáis a esa vaca sonriente y feliz cada mañana, en vuestro brick de leche, recordéis que es una mentira como tantas otras:

“La imagen bucólica de una vaca en la pradera no tiene lugar en la producción comercial de leche. La mayoría se cría en establos con el espacio justo para tumbarse. Se les ordeña mecánicamente dos veces al día, en ocasiones tres. Tras el tercer mes son preñadas de nuevo. Este ciclo de gestación y lactancia dura cuatro o cinco años, luego la vaca, agotada, se envía al matadero para convertirse en hamburguesas o comida para perros” Peter Singer autor de “Liberación animal”

Para producir leche, cualquier hembra ha de tener una cría, así, las vacas han de tener un ternero y éste no suele convertirse en vaca ni en toro, en realidad se convierte en cadaver, dado es separado de su madre y no se le permite mamar. Tras el parto, las vacas son ordeñadas durante 10 meses. La mitad de ellas sufre mastitis y las ubres se inflaman hasta arrastrar por el suelo.

Existen, incluso por internet, tan censurado actualmente, fotos que muestran esta realidad fidedignamente... no sé si sabéis qué es una mastitis, pero un poco de investigación os revelará que se trata de un mal muy doloroso.

Gracias a la selección génetica, de una vaca, hoy se puede extraer el doble de leche que hace 50 años. Magnífico, qué avance... la esperanza natural de vida de una vaca es de 20 años pero de media, en la producción industrial de leche, las vacas sólo aguantan 4 años. No es de extrañar, con semejante trato.

Vamos, deja que tus ojos vean lo que otros prefieren no ver:






Esto es sólo una muestra, tú mism@ puedes seguir descubriendo la verdad, hay mucha información en la red y en tantos otros medios. Puedes incluso conocerla de primera mano, si realmente te interesa.

Todas las imágenes de bricks de leche son mías y las de las granjas de producción industrial de leche has sido obtenidas a base de google images. He procurado obtenerlas de granjas de España, que trabajan para marcas conocidas, con objeto de que nadie pueda replicarme con el socorrido argumento de que "esas cosas aquí no pasan, son cosa de países tercermundistas o muy puntuales, para nada la norma".


Lo puntual, es que la Ley se cumpla, que las revisiones e inspecciones sirvan para algo y sean de verdad o que exista algún tipo de penalización si no se cumplen las exigencias legales.

Creo que a la mayor parte de trabajadores no les resultará ajena la frase "han avisado de que viene el inspector, así que atento, procura que no te pille" o similar. Si en nuestro propio ambiente de trabajo, todo el rollo de la higiene y las inspecciones son una falacia, ¿por qué debemos creer que en una granja industrial sí se cumplen a rajatabla? Que haberlas, las habrá. Pero dudo que sea la norma.


Y por otro lado. Que sea legal, no lo hace menos cruel. Como tantas otras cosas.

No le des la espalda a la verdad, es muy ruín.


Nota: obviamente los comentarios son siempre bienvenidos y libres, pero no voy a permitir ni responder críticas que no dejen ver un esfuerzo por documentarse en el tema tan amplio, por lo menos, como ha sido el mío. Que seamos libres para dar nuestra opinión no equivale a que cualquiera pueda opinar lo que le dé la gana, cuando le venga en gana, sin tener idea de nada y sin haberse preocupado por tenerla. La libertad de opinión es un derecho, pero ser escuchado y tomado en consideración no, eso ha de ganárselo uno con esfuerzo. Gracias por vuestra comprensión.

Agradecimientos: El dedo en la llaga y todos aquellos que abogan por cambiar el atroz especismo de nuestra sociedad y la indiferencia ante el sufrimiento animal.

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viernes, julio 03, 2009

La eterna lucha

Después de la larga ausencia, volvemos para hacer eco de un caso similar al que estuvimos tratando aquí, acerca de la construcción de un hotel en el Parque Natural del Carrascal de la Font Roja (que, por cierto, se construirá en las condiciones que aún hoy están siendo discutidas). Y es que el conflicto entre la especulación urbanística y la conservación del medio ambiente no se limita al ámbito de la Comunidad Valenciana, por desgracia.

Éste es el caso de otro lugar de gran belleza y riqueza natural, muy querido por las tres creadoras de este blog: la Sierra de las Nieves, en la provincia de Málaga. Se trata de una zona declarada como Reserva de la Biosfera, una figura creada por el Programa MAB (Man & Biosphere) como ejemplo de una relación equilibrada entre el ser humano y el medio.

Pero leyendo el boletín de Quercus.es de este mes, me he enterado de que un proyecto que incluye, como siempre, campos de golf y urbanizaciones, hace peligrar esta denominación, por no hablar de la integridad del paraje y de la población humana.

Os dejo con el relato de la lucha del pueblo de Cuevas del Becerro, narrada por el documental Pueblo a tierra.




PD: Aquí podéis encontrar información acerca de la Sierra de las Nieves:

www.sierranieves.com

www.sierradelasnieves.es

www.sierradelasnieves.net

viernes, marzo 20, 2009

En un charquito de agua salada

Hace unos días estuve en Campello, una población costera situada al norte de Alicante capital. Su playa más turística desapareció por completo en el último temporal y toda la arena que hay ahora es de reposición. La orilla que se extiende hacia el sur, al contrario, está formada por cantos rodados que generan un ecosistema acuático de fondo duro, lleno de recovecos que habitar.

Durante el paseo, estuve rebuscando por la orilla de una charca de unos 20 metros de longitud que se había formado en el interior, separada del impacto del oleaje por un cinturón de piedras, pero comunicada con el mar en sus bajadas y subidas. El agua, por tanto, estaba calma y sumaba apenas unos 10 o 20 centímetros de profundidad en la zona que estaba a mi alcance. Unas condiciones perfectas para hacer fotos ^^


Algas

Debido a la escasa profundidad de la charca, la luz del sol llegaba hasta el fondo, lo que permitía que estuviese tapizado de algas. Entre ellas, destacaban por su vistosidad un par de algas pardas o feofíceas. El nombre de feofíceas o feófitos proviene del griego phaeophyta, que significa "planta marrón". Estos organismos, sin embargo, no se consideran plantas literalmente, ya que sus tejidos no alcanzan el grado de especialización de, por ejemplo, una amapola o incluso un helecho. Tienen estructuras de función similar a raíces, tallos y hojas pero con distinta organización celular. Su coloración marronácea se debe a la presencia de un pigmento, la fucoxantina, que enmascara el color verde de los pigmentos fotosintéticos (clorofilas) y que las protege de la radiación solar. Como si estuvieran morenas ^^

La Dictyota dichotoma, como su nombre indica, tiene un crecimiento dicotómico muy peculiar, de tal modo que cada "hoja" se divide sucesivamente en dos, formando lo que parecen cuernos o dedos. Es un alga muy común y de distribución bastante amplia, así que la podréis encontrar a poco que os asoméis a alguna charca intermareal. Y lo más probable es que os encontréis algún pequeño crustáceo escondido en su interior.

También es muy común la Padina pavonia, que con su estructura laminar bien parece un embudo o un conjunto de volantes. Si os fijáis, veréis que las láminas presentan bandas paralelas de color blanco, que no son otra cosa que acumulaciones de carbonato cálcico.


Cnidarios

Pasemos a los animales, aunque estos bichos en concreto suelen confundirse mucho con algas o vegetales por su apariencia. Además de no vérsele claramente ojos, boca ni otros rasgos asociados comúnmente a los animales, los cnidarios o celentéreos suelen estar fijos al sustrato, si no siempre, la mayor parte del tiempo. Dentro de este grupo se encuentra la clase de los antozoos, es decir, los "animales flor". Son antozoos las anémonas y los corales, que en realidad son algo así como colonias de pequeñas anémonas que viven juntas dentro de una estructura inerte de carbonato cálcico.

Éste es un ejemplo de una anémona muy común en el Mediterráneo. Su cuerpo está formado por un tronco cilíndrico, que en la foto está oculto entre las piedras, y unos tentáculos urticantes que le permiten capturar su comida. Porque ahí donde la veis, con esa pinta de inofensiva alga parda que tiene, la anémona de mar se alimenta de los pequeños animales que atrapa. Ésta es bastante marroncilla, pero podréis ver otras anémonas de la misma especie con el cuerpo verdoso y los extremos de los tentáculos violáceos, ya que su coloración varía dependiendo de la presencia de algas en simbiosis con sus células. Es realmente curioso observar cómo sus tentáculos ondean aunque no haya corriente, lo que deja al descubierto su naturaleza animal.

Este otro tiene un nombre muy descriptivo ¿verdad? Mientras que a la anémona de mar no se le veía el tronco, a este tomate de mar lo que le faltan son los tentáculos. En realidad, los tiene escondidos en el interior de su cuerpo para no deshidratarse, porque la marea está baja y el agua no le cubre por completo. ¿Podéis apreciar en la foto el poro que dejan los tentáculos al ocultarse? El tomate de mar también es carnívoro, como su pariente, y cuando quiere cambiar de sitio, lo único que hace es despegarse del suelo, inflar la parte inferior de su cuerpo con gas y dejarse llevar por la corriente.


Moluscos

Estos bichos son ya más familiares. La palabra molusco viende del latín molluscus, que significa blando. Ésta es la característica que une a caracoles, almejas, navajas, mejillones, ostras, pulpos, calamares, sepias, babosas... Podrán tener concha o no tenerla, podrán llevarla por dentro o por fuera si la tienen, pero todos tienen el cuerpo blando, con molla. Estos bichos, aunque dependientes de la humedad, pueden vivir fuera del agua en gran variedad de ecosistemas y son utlizados por el ser humano no sólo para alimentarse, sino también para adornarse (perlas) o vestirse (botones) con el nácar que secretan para recubrir sus conchas.

Eso sí, muchas veces hay que fijarse para poder distinguir una lapa en una piedra cubierta de un tapiz de algas. La lapa es un molusco con una sola concha que, adhiriéndose con gran fuerza a las rocas y de forma casi hermética, es capaz de soportar tanto la sequedad como el batir de las olas. Como muchos moluscos, se alimenta raspando la superficie del sustrato con una "lengua" dura llamada rádula, que cuenta con una especie de dientecillos que se van regenerando a medida que se desgastan, como si fuese un tiburón.


Crustáceos

Seguimos con el marisco. Los crustáceos (de crusta, caparazón) pertenecen al filo de los artrópodos ("patas articuladas"), así que eso de que las gambas y las cucharachas son primas hermanas no es leyenda urbana. La diversidad de los artrópodos es inmensa: suponen tres cuartas partes de las especies conocidas. Ocupan casi todos los ambientes del planeta y cuentan con unas adaptaciones asombrosas. Pero no digo más: echadle un ojo al post que Sara escribió al respecto. Los crustáceos, aunque también muy diversos, son todavía bastante dependientes de la humedad, así que la mayor parte de las especies las encontraremos en el medio acuático.

Cuesta de ver debajo de la concha del bígaro, un pequeño molusco siempre presente en este ambiente de charca intermareal, pero si os fijáis bien podréis ver cómo asoman un par de antenitas rojas y unas cuantas patas blanquecinas. Se trata de un cangrejo ermitaño, que ha ocupado esta concha vacía para usarla como casa. El abdomen de estos cangrejos no es duro y acorazado como el de un cangrejo de río, sino que es vulnerable blando y blanquecino, siempre protegido en el interior de su concha. Sólo abandona su casa cuando se le queda pequeña y se ve obligado a mudarse.

Éste otro también es difícil de ver, porque su cuerpo es transparente, de aspecto delicado, y además está decorado con rayas pardas en el dorso. ¿Podéis distinguir una especie de camarón diminuto en el hueco que dejan las piedras? El ejemplar más grande no mide más de 5 centímetros (el de la foto no pasaba de 2'5), pero una hembra es capaz de transportar de 2.000 a 4000 huevos.

Los cirrípiedos, aunque sésiles, son también crustáceos. Su nombre significa algo así como "pie de pelo", debido a que sus extremidades de las larvas libres se transforman, al fijarse al sustrato, en filamentos o cirros, con los que capturan su alimento. También sus ojos se atrofian al fijarse a la roca por la cabeza y generan este escudo de placas de carbonato cálcico a su alrededor. Las bellotas de mar de la fotografía aguantarán, encerrados en su coraza, hasta que suba la marea.


Equinodermos

Los equinodermos son un grupo animal bastante peculiar. A él pertenecen los famosos y llamativos erizos y estrellas mar. El nombre del grupo proviene del griego y significa "piel espinosa", ya que muchos de los integrantes del grupo presentan agujas calcáreas en su superficie. Son animales móviles, pero en lugar de musculatura lo que poseen es un esqueleto hidrostático. En su cuerpo hay una cavidad llena de agua cuya presión, controlada por el propio organismo, permite el desplazamiento del animal gracias a unas pequeñas expansiones similares a tentáculos conectadas a dicha cavidad.

En el caso del erizo de mar común, el movimiento se transmite a las espinas que se articulan sobre su caparazón, de tal modo que camina sobre ellas como si fueran zancos. En sus esqueletos, muy comunes en las playas, se ven perfectamente los orificios por los cuales la cavidad de la que hablábamos se comunica con el exterior, formando esos tentáculos o pies ambulacrales. Estos bichos pastan algas y pueden llegar a ser muy voraces. Son capaces de crear cavidades en las rocas con ayuda de los pies en forma de ventosas que hay en la parte inferior de su cuerpo y, cuando hay mucha luminosidad, suelen cubrirse además con conchas, algas o piedras, como el erizo de la fotografía.

No se parece mucho a una estrella de mar o a un erizo, pero las holoturias también son equinodermos y, como tales, presentan también espinas en su superficie. Este bicharraco que veis aquí medía casi 20 centímetros de largo, sólo que parte de su cuerpo aparece oculto bajo la piedra. La mayor curiosidad de estos animales es su mecanismo de defensa. A los pepinos de mar, cuando se sienten amenazados, no se les ocurre otra cosa que echar las tripas fuera, o eviscerarse, si lo preferís. Contraen con fuerza la pared de su cuerpo y así expulsan violentamente sus vísceras (en este caso concreto, los intestinos), que caen sobre su atacante dándoles ocasión de escapar. Lo mejor de todo es que los órganos perdidos se regeneran rápidamente.


Osteictios

No necesitan mucha presentación. Son los peces comunes, los "peces óseos" que cuentan con un esqueleto rígido, lo que les distingue de los otros peces, los condrictios o peces cartilaginosos (torpedos, rayas, tiburones, etc.). Los osteictios son a los vertebrados como los artrópodos al resto de grupos en cuanto a diversidad: hay más especies de peces que del resto de vertebrados juntos. También al igual que los artrópodos, estos animales pasan más bien desapercibidos y, en general, sólo se tiene un buen conocimiento de aquellos que se pescan para consumo humano.

La foto no es muy buena, pero es lo mejor que pude lograr, porque estos pequeños bichillos se dan perfecta cuenta de la presencia de mirones y se desplazan como saetas de piedra en piedra. ¿Lo veis enmedio de las anémonas? Estos pececillos suelen buscar su compañía y protección, ya que una secreción mucosa de su piel hace que no les afecten las sustancias urticantes de los tentáculos. Se desplazan sobre el sustrato y se fijan al suelo mediante las aletas pectorales. Las hembras pueden llegar a poner 10.000 huevos en huecos de piedras o conchas vacías.


No está mal el catálogo para una tarde alrededor de una charca, ¿verdad? Es genial tener la posibilidad de ver tantos y tan interesantes bichos en apenas una ojeada. Sólo hace falta acercarse a mirar.

Espero que os haya gustado el reportaje. ¡Hasta pronto!


NOTA: Quiero aclarar un par de cosas. La primera, que os agradecería si me dijéseis si hay algún error en la asignación de las especies; el medio marino me es más ajeno que el terrestre y algunas fotos no son demasiado nítidas. La segunda, que los términos "bicho", "bichillo", "bichejo" o "bicharraco" los uso con todo el cariño del mundo ^^



Bibliografía y fuentes

- Hickman, C.P., Roberts, L.S. y Larson, A. (2001) Principios Integrales de Zoología, Ed. McGraw-Hill.
- Guía del Acuario de Santa Pola. Especies Marinas Mediterráneas
, Acuario Municipal de Santa Pola
- Herbario Virtual de la Universidad de Alicante www.herbariovirtual.ua.es/

lunes, marzo 02, 2009

Sobre cerdos y hombres

La yo de hace unos años se horripilaba al oír hablar siquiera de una matanza de un cerdo. De hecho, una vez estuve presente y acabé enferma de oír los chillidos de un lechón en su agonía. No hace falta decir que salí corriendo a perderme por la huerta para no oírlo, llorando a mares y negándome a probar bocado.

Han pasado los años y la yo de hoy igualmente se sigue horripilando, pero a la vez piensa una cosa: al menos, cuando al cerdo se le mataba tradicionalmente en casa, la familia sabía de dónde venía la comida que consumía. Sabían que le debían su estómago satisfecho y su salud al cerdo. No es necesario que tuviesen una elevada concepción mística sobre la importancia del cerdo en su existencia o una gran sensibilidad hacia su padecimiento, pero a nivel práctico tenían claro que este animal les permitía comer y sobrevivir de forma directa. Eran conscientes de que dependían de él, y por eso sabían valorarlo.

En nuestros días, sin embargo, id y preguntad a un niño de dónde viene el cerdo u otros animales que come. Probablemente, lo más lejos que llegará será a la estantería del supermercado y tal vez no se imagine todo el proceso necesario para que ese pedazo de carne llegue a su plato.

Es esta desvinculación con el medio la que nos está matando y está matando al planeta en consecuencia. No me gusta oír chillar de dolor a un cerdo, pero creo que me gusta menos que el ser humano sienta como ajeno aquello que le da la vida. Al fin y al cabo, como animales depredadores que somos, matamos a nuestras presas para servirnos de ellas y eso es perfectamente normal.

La única pega que le pongo es que, dados los tiempos que corren y la tecnología de la que disponemos, tal vez no sea necesario hacerlas sufrir al sacrificarlas. Si para sacrificar a perros y gatos usamos métodos indoloros por considerarlos compañeros que nos aportan bienestar, ¿por qué no con los animales que, con su muerte, nos dan la vida? ¿Hay que tener menos consideración hacia ellos por considerarlos comida?

En fin, toda esta reflexión viene por haber estado echándole un ojo a este post:

http://forestman.espacioblog.com/post/2009/02/13/vida-cerda


¿Qué opináis vosotros?


PD: Daos un paseo por el resto del blog de Forestman, no tiene desperdicio. ¡Hasta pronto!

domingo, febrero 22, 2009

Un paseo floral por el Montgó


Ayer, los que conformamos el II Curso de Experto Universitario en Protección de Espacios Naturales en el Ámbito Local, tuvimos la oportunidad de visitar el Parque Natural del Montgó, situado entre los términos municipales de Dénia y Jávea, provincia de Alicante. Actualmente, cuenta con una superficie protegida de unas 7.500 hectáreas, que incluyen tanto el macizo del Montgó como la zona costera del Cabo San Antonio y una porción subacuática considerada como reserva natural marina.

Fue una visita breve y no pudimos disfrutar de todo lo que este espacio protegido ofrece, pero sí nos dio tiempo a asomarnos al Cabo de San Antonio, que se encuentra dentro del área protegida. Desde allí, atisbamos la costa que se extiende hasta llegar a Dénia, al norte...



... y, al otro lado, los acantilados rocosos donde anidan ejemplares de cormorán moñudo (Phalacrocorax aristotelis), considerado especie de interés especial. El otro protagonista animal del Parque es el murciélago ratonero patudo (Myotis capaccini), que se encuentra actualmente en peligro de extinción.


La comunidad vegetal del Parque fue una de las principales razones para que el Montgó se declarese espacio protegido. Éste cuenta con 650 especies vegetales, unas asociadas al ecosistema forestal, formado por bosques con coscoja (Quercus coccifera), lentisco (Pistacia lentiscus) y palmito (Chamaerops humilis), y otras a los acantilados rocosos, como la silene de Ifach (Silene hifacensis), el cardo de peña (Carduncellus dianeus) o la alfalfa arbórea (Medicago citrina).

En nuestro paseo, encontramos diversas especies de plantas con flor. Quizás no estén entre las más relevantes o amenazadas, pero hay varias razones por las que son importantes:

1) Todas ellas forman parte de la rica biodiversidad de este espacio protegido y de nuestra provincia.

2) Como cualquier ser vivo de este planeta, todas ellas son dignas de ser protegidas.

3) Simplemente, son hermosas.


Os dejo con ellas sin más dilación. ¡Hasta pronto!










Bibliografía
- Página de la Conselleria de Medio Ambiente, Agua, Urbanismo y Territorio de la Generalitat Valenciana http://cth.gva.es/
- Herbario Virtual del Mediterráneo Occidental
http://herbarivirtual.uib.es

domingo, enero 11, 2009

Dejando huella


Parece que el fin de un año y el comienzo del siguiente generan un punto de inflexión que muchos utilizamos para proponernos nuevos y viejos retos que cumplir en el año entrante. Después de los excesos navideños, a todos nos da por plantearnos cosas como comer mejor, hacer más ejercicio o ahorrar.

A colación de esto, me gustaría plantearos algo a mi vez. No creo que os lleve más de una hora o tres cuartos, e igual descubrís cosas que os sorprenderán.

Os propongo que calculéis vuestra huella ecológica.

Me explico. La huella ecológica de un producto o actividad es la superficie de tierra que es dedicada a su obtención, y sirve para hacernos una idea gráfica de su coste real. De forma muy simplificada: si para obtener un kilo de patatas debemos ocupar un metro cuadrado de suelo de cultivo, ese área será la huella ecológica de la producción de un kilo de patatas.

Nuestra huella ecológica individual incluye todos los servicios de los que disfrutamos y los productos que consumimos. El ejemplo más directo es el de la vivienda: los metros cuadrados que mide nuestra casa forman parte de nuestra huella ecológica. Pero a eso debemos añadir la superficie que utilizamos indirectamente: los campos de cultivo de los que se obtienen los alimentos vegetales que comemos, los necesarios para alimentar a los animales que consumimos, el área de bosque talado para obtener la madera de nuestros muebles... Éstos y otros procesos más complejos pueden expresarse en metros cuadrados de superficie terrestre.

Si tenéis un rato, haced el cuestionario que proponen en esta página:


Desafortunadamente, está sólo en inglés, pero las respuestas son muy gráficas y para las preguntas podéis ayudaros de un traductor.

Personalmente, lo hice hace unos meses y se me cayó la cara de vergüenza. No llevo un estilo de vida demasiado ostentoso, pero aún así, si todos los habitantes del planeta viviesen como lo hacemos en mi casa, necesitaríamos 3,8 planetas enteros para poder soportarlo. No bromeo...



Me confieso culpable y me recome la conciencia cada vez que considero que estoy consumiendo innecesariamente.

No voy a pediros que expongáis vuestras vergüenzas, como yo he hecho, pero haced el test y pensad en ello.

Y, sobre todo, pensad que cualquier pequeña cosa que ideéis para minimizar vuestro impacto en este planeta es vital, por insignificante que sea.

Que consigáis todos vuestros propósitos este año.
La Madre Tierra sufre en silencio. ¿Te atreves a ser su voz?
Hijos de Gaia
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